Diputados
El kirchnerismo confía en aprobar la ley del procurador y Rafecas se baja
En el Gobierno creen que pueden conseguir los votos que faltan en el recinto. El juez consideró "un límite ético" asumir si es elegido por mayoría simple del Senado.

Este martes el Frente de Todos impondrá su mayoría en un plenario de las comisiones de Justicia y Asuntos Constitucionales para dictaminar con modificaciones la ley del Ministerio Público, que obligaría a una rápida salida del procurador interino Eduardo Casal. 

Y aunque no mostró tener los votos para repetir el éxito en el recinto, sus referentes aseguran que falta poco y varios monobloques podrían ayudar con quórum y abstenciones. Las negociaciones están en curso y la convocatoria a la comisión y algunas versiones de una sesión la semana próxima alteraron a los interesados en frustrar la norma.   

Este domingo se reunió la mesa de Cambiemos y llamó a resistir dentro y fuera del Congreso; y el juez Daniel Rafecas, candidato de Alberto Fernández a ocupar la procuración, ratificó que no aceptará asumir si la reforma impulsada por Cristina Kirchner y aprobada en noviembre en el Senado se convierte en ley. 

"Reafirmo lo que ya sostuve públicamente: si a mitad del proceso para mi designación, se reduce por ley la mayoría necesaria en el Senado para nombrar al Procurador, eso será para mí un límite ético insuperable, que me hará imposible seguir adelante con la postulación. Respeto otras posturas, pero esta es mi convicción, ética y jurídica", publicó el juez en su cuenta de Instagram.  

El kirchnerismo apura un dictamen de la ley del procurador que desplaza a Casal 

Rafecas ya había advertido en noviembre que retiraría su pliego si se sanciona la ley, que entre otras cosas le permitiría ser elegido por mayoría simple del Senado y no los dos tercios que rigen desde 1998 y obligan al gobierno de turno a negociar con la oposición. 

También elimina el rol de vitalicio del procurador, para darle un mandato de 5 años y la posibilidad de reelección; le resta facultades en la designación de fiscales y en el tribunal encargado de enjuiciarlos; y le asigna un rol protagónico a la bicameral de seguimiento del Ministerio Público, dominada por los senadores que responden a la vicepresidenta. 

Más allá de que el cargo sea vitalicio o temporario, es indispensable que el Procurador tenga el consenso político suficiente para ejercer un cargo de tanta relevancia institucional.

"Como no fui llamado a dar mi parecer sobre su contenido, ni por quienes lo impulsaron en el Senado, ni en las audiencias en Diputados, así como tampoco por el Ministro de Justicia, quiero dejar asentada públicamente mi postura: más allá de que el cargo sea vitalicio o temporario, es indispensable que el PGN tenga el consenso político suficiente para ejercer un cargo de tanta relevancia institucional, para lidiar con la CSJN y para encarar reformas estructurales a nivel federal", se molestó Rafecas. 

Su publicación llegó después de una nueva alusión a su pliego que hizo el presidente Alberto Fernández  una entrevista televisiva: aseguró que Cambiemos nunca quiso votarlo pese a las declaraciones "off the record". En verdad, sólo tuvo un respaldo público de Elisa Carrió, desautorizada por algunos senadores de Cambiemos. 

Martín Soria y José Luis Ramón. 

Con su reaparición, Rafecas reiteró que ya no quiere ser el jefe de fiscales si una reforma lo coloca como el elegido del Gobierno de turno, con riesgo de jubilarse en 5 años; y que en tal caso la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti debería convocar a la Comisión de Acuerdos y dejarlo enfrentarse a la oposición. 

"El consenso recién se pone en juego en la audiencia pública, a la que todos los candidatos anteriores accedieron (con distinta suerte), y que no se cumplió en mi caso. De haberse concretado esa audiencia en el Senado, estoy seguro que ese consenso hubiese sido alcanzado", se confió el juez. 

Soria cede poder a los fiscales para destrabar la ley que desplaza a Casal 

Lo cierto es que esa audiencia nunca llegó, entre otras cosas, porque hace un año Cambiemos exhibió una alianza con un interbloque federal en el Senado que le aseguraba bloquear los dos tercios y para el Frente de Todos no tenía sentido avanzar. 

Hasta ese momento, confiaban en una escisión de la UCR con el respaldo de los más cercanos al gobernador de Jujuy Gerardo Morales y el aporte de monobloques que finalmente se diluyeron en una alianza opositora de 29 votos fijos, cuatro más de lo necesario para frenar una mayoría especial. 

Después de aquella demostración de poder, Cristina inició una embestida para forzar la salida de Casal, con denuncias en la bicameral de seguimiento del Ministerio Público y el impulso de una ley que delega en esa comisión la definición de un interinato y en la mayoría oficialista del Senado la elección del procurador definitivo. 

Fue aprobada en el Senado pero la ex ministra de Justicia Marcela Losardo nunca empujó para sancionarla en Diputados. Su sucesor, Soria, la retomó en una negociación con el presidente de la Asociación de Fiscales Carlos Rívolo y le garantizó modificaciones a la reforma que lo favorecen, como sostener su poder en la conformación de los concursos y en el Tribunal de Enjuiciamiento, donde para sorpresa del kirchnerismo propone restarle un voto a los legisladores. 

El diputado Leopoldo Moreau reprochó a Soria esos cambios cuando los expuso en la Comisión de Justicia, a cargo del diputado kirchnerista Rodolfo Tailhade, pero no correrían peligro y si hay mayoría Diputados los incorporaría y enviaría la ley al Senado para su sanción definitiva. 

En busca de ese objetivo, el viernes Tailhade convocó a una comisión de Justicia para escuchar exposiciones a favor de la reforma, Cambiemos se negó a participar. Y cuando volvió a citarla para el martes y presencial, ya para firmar dictamen, la mesa del principal frente opositor armó un zoom el domingo y coordinó una resistencia por todos los frentes.

Temen que haya una mayoría oculta para aprobar la ley en el recinto, aunque por ahora no hay poroteo que la confirme. Una opción que se escucha intramuros es la de comprometer a varios diputados para el quórum y votar con una mayoría menor, pero Cambiemos ya lanzó una campaña de escraches para evitarlo. 

La ex titular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso, impulsó por twitter un ataque con nombre y apellido a los diputados de Unidad Federal para el Desarrollo, el bloque del mendocino José Luis Ramón, habituales aliados del Gobierno y por ahora los únicos que confían en sumar. 

Aunque en una reunión privada con Soria, Ramón comprometió el voto de su bloque a la inclusión de procuradurías especiales para los consumidores. Suma otro problema: uno de los impulsores de esta iniciativa fue el rival local del ministro, el senador rionegrino Alberto Weretilneck, también jefe del diputado Luis Di Giácomo. Si la persona que sucedía a Losardo era otra, su voto no estaría en duda. 

El Frente de Todos tiene 119 votos, pero para alcanzarlos debería traer al presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), José De Mendiguren, y sumar a Sergio Massa, que vota si hay empate. 

La mayoría necesaria para el quórum es 129 y el resto de los aliados posibles para llegar a una mayoría no están confirmados. El santacruceño Antonio Carambia, otra ayuda eventual del Frente de Todos, avisó que vota en contra. La neuquina Alma Sapag es un talismán cada vez que su gobernador está en aprietos; mientras que el riojano Felipe Álvarez, otro monobloque, es un jugador libre pero opositor en su provincia. 

El interbloque federal vuelve a ser esquivo. Los cuatro cordobeses avisaron en diciembre que no participarán de sesiones para debatir reformas judiciales; y los 3 de Consenso Federal, el bloque de Lavagna, reiteraron  este lunes que votan en contra.

"No pueden las fuerzas políticas cuyos líderes se encuentran encausados judicialmente resolver las reformas que el servicio de justicia necesita para mejorar su funcionamiento. Las reformas propuestas por Juntos por el Cambio y por el actual gobierno sólo sirven para sacar procuradores, cuando lo que ordena la Constitución es un Ministerio Público Fiscal independiente, autónomo y autárquico", señalaron los diputados Graciela Camaño, Jorge Sarghini y Alejandro Rodríguez. 

La apuesta fuerte una vez más es a la dupla de peronistas sin jefe Eduardo Bucca y Andrés Zottos, bonaerense y salteño, miembros del interbloque federal pero amos y señores de sus votos y de estrecha relación con Massa. 

Con dar quórum para abrir y cerrar la sesión y abstenerse, le brindarían lo que necesita, porque varios diputados de Cambiemos no estarán presentes por problemas varios. Un caso es el de Estela Regidor, quien pidió licencia porque se supo que se quedaba con el sueldo de sus asesores. 

Este lunes, Bucca cedió a la presión viral y se bajó por twitter. "Vivimos un drama sanitario que afecta la vida de los argentinos y argentinas en todas sus dimensiones. No logramos establecer consensos básicos de parámetros sanitarios para la toma de decisiones. ¿Qué reforma del ministerio público fiscal podríamos hacer en estas circunstancias?", posteó. Zottos lo reenvió, pero no dijo nada.  

La otra apuesta, por ahora sin negociaciones a la vista, son los radicales cercanos al gobernador Morales, al menos 2 votos propios: Gabriela Burgos y Jorge Vizzotti, que ya colaboraron con el impuesto a la riqueza. El jujeño viene dando gestos de querer convivir en paz con la Rosada: criticó a Horacio Rodríguez Larreta por enfrentar a Alberto en la justicia y era uno de los puntales para aprobar el pliego de Rafecas, pero nunca tuvo fuerza para hacerse escuchar. No será fácil que la tenga ahora. 

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N c c...no cuenten conmigo...rafecas dixit
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Rafecas sobreactúa!
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Que Rafecas se vaya a la puta que lo parió, Macri y el resto de la mafia pusieron jueces y fiscales propios a morir... Ojalá aprueben la ley y pongan a algún sicario recontra Kirchnerista para ordenar a los fiscales.
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La marita no entiende que esta movida es solo para terminar de domar la justicia
Esto no es venexuelita, ni china, ni la peru que no será de Castillo, acá no hay forma de implantar la diKtadura
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El mendocino rugbier, vendido a los billetes KA
Rugbier, te tumbarán en el scrum cuando quieras reelegir
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"Rafecas ya había advertido en noviembre que retiraría su pliego si se sanciona la ley, que entre otras cosas le permitiría ser elegido por mayoría simple del Senado y no los dos tercios que rigen desde 1998 y obligan al gobierno de turno a negociar con la oposición"

¿Y cómo anduvo la negociación entre el macrismo y la entonces oposición para imponer a Casal? ¿Fue fácil obtener el consenso aquella vez?

"Este martes el oficialismo impondrá su mayoría en un plenario de las comisiones de Justicia y Asuntos Constitucionales para dictaminar la ley del Ministerio Público, que obligaría a una rápida salida del procurador Eduardo Casal"

Qué paradoja que la dictadura kirchnerista saca una ley para "obligar a una rápida salida del procurador Eduardo casal" mientras que el régimen republicano macrista, abanderado de la independencia de poderes y la defensa de la institucionalidad hizo renunciar por la fuerza a la procuradora gils Carbo para poner a dedo a un aliado en ese cargo estratégico e independiente.