Redes Sociales
El K-pop, un nuevo actor político
Por Celia Kleiman
El fenómeno surgido en Corea del Sur se ha convertido en un actor determinante en las redes sociales

Poca importancia y difusión se le ha dado aún en nuestro país al movimiento de fanáticos que a nivel mundial ha generado el K-pop (Korean popular music), género musical que incluye diversos estilos como el pop, hip hop, rock y EDM, y que nace con fuerza en Corea del Sur a comienzos de los años 90.

Una de sus bandas hoy más populares, BTS (Bangtan Sonyeondan), cuenta con casi 35 millones de seguidores en Twitter, cifra que justifica que hasta el mismísimo Jack (CEO de Twitter) sea uno de sus followers.

Sus integrantes son 7 jóvenes de entre 23 y 30 años, que se convirtieron en un ejemplo de cómo con trabajo, perseverancia y sacrificios se puede saltar desde el escalón más bajo hasta el éxito rotundo.

A lo largo de siete años este grupo pasó de regalar entradas para su recital en la ciudad de Los Ángeles hasta generar hoy el 0,3% del PBI total de Corea del Sur. Atraen a uno de cada 13 turistas que visitan este país y fueron reconocidos como un factor clave en el incremento màs que relevante en las ventas mundiales de música.

Actuaron en el emblemático estadio de Wembley en Londres, con entradas totalmente agotadas. Pasaron también por Alemania, Francia, Canadá, Brasil y Chile, entre otros, vendiendo la totalidad de los tickets al instante de salir a la venta. Fueron convocados por los principales talk shows americanos y británicos. Sus canciones publicadas en YouTube superan rápidamente millones de visualizaciones.

En 2018 expusieron en la Asamblea General de las Naciones Unidas a partir de su campaña "Ámate a ti mismo" en colaboración con UNICEF. En 2019 fueron incluidos por la revista Forbes entre las 25 personas más influyentes del mundo. Paralelamente, han desarrollado variadas acciones de índole social, entre ellas asistencia a refugiados sirios y patrocinio de campañas contra el abuso infantil.

Las estrechas relaciones creadas por BTS con sus fans, a los que la banda nutre con abundancia de vídeos, "lives" y mensajes en las redes sociales (en coreano y en inglés), contribuyeron a crear un movimiento mundial que reúne a millones de seguidores, a los que ellos mismos les han dado el nombre de Army.

A su vez, estos seguidores, cuya base principal de operaciones es Twitter, difunden miles de posteos del grupo también en Tiktok, Instagram, Facebook y otras plataformas. Diariamente generan "trending topics" y, según datos disponibles, en el año 2019 se registró un total de 6,1 billones de tweets relacionados con el K-pop.

Los fans de BTS han llegado a comprar los espacios publicitarios de un programa televisivo donde esta banda se presentaba, con el fin de que no hubiera cortes comerciales durante el mismo y así poder disfrutarlos sin ninguna interrupción. Esto -obviamente- representa una inversión de millones de dólares y es difícil desentrañar cómo se las han arreglado para unirse y lograr alcanzar tamaña cifra. Sin embargo, la realidad es que lo han hecho.

El mundo de las redes constituyó un trampolín para que los Army pasaran a incursionar sólidamente en la arena social, replicando las acciones impulsadas por la misma banda. Un episodio muy difundido ocurrió cuando, una vez anunciado que BTS colaboraría con un millón de dólares en apoyo del movimiento estadounidense "Black Lives Matter", sus seguidores lanzaron en twitter el hashtag #MatchAMillion ("IgualaElMillón"), para poner en marcha una colecta que logró recaudar otro millón para esta misma causa.

No fue la única ocasión. A través de las redes sociales concretaron variadas donaciones, incluyendo en el último año ayudas para víctimas de la pandemia.

Pero, como si esto no fuera suficiente, de lo social saltaron también a la arena política. Fue una explosión mediática cuando el año pasado, en plena campaña de Donald Trump por su reelección, reservaron masivamente entradas para un mitin que éste iba a realizar en Tulsa, Oklahoma, sin la menor intención de asistir, y solo para vaciar el mismo. Como resultado, un evento que contaba con un millón de entradas vendidas, tuvo solo 6200 asistentes. Brad Parscale, director de la campaña de Trump, culpó a manifestantes radicalizados por interferir con dicho acto político. Pero Alexandria Ocasio-Cortez, congresista del Partido Demócrata, le respondió: "Solo fuiste sorprendido por adolescentes de TikTok". También en el 2020 se unieron en España para boicotear la cuenta tuitera de Vox.

En estos días, en medio de los sucesos que se desarrollan en Colombia, y luego de que Twitter decidiera eliminar el tuit de Álvaro Uribe alentando a la represión, los seguidores del ex Presidente lanzaron, entre otros, los hashtags #UribeTieneLaRazón, #ApoyoAMiFuerzaPública y #LavozdeUribeSomosTodos, con el fin de respaldarlo. Pero los simpatizantes del K-pop no tardaron en reaccionar y volvieron a hacer de las suyas, inundando estos hashtags con contenidos relacionados con este género musical, y especialmente con BTS, despojándolos de su sentido original. Un lapidario sabotaje 2.0.

No hay que sorprenderse de este activismo político. Las canciones de esta banda contienen mensajes positivos, en los que animan a su público a amarse a sí mismos, a respetar a los otros y a comprometerse con sus propias convicciones.

Sus fans son básicamente jóvenes progresistas, socialmente concientes, contrarios a cualquier tipo de discriminación y muy preparados tecnológicamente. Viven conectados a internet y su comprensión de los algoritmos los convierte en un grupo poderoso en materia de organización en línea, con la capacidad de ejecutar un "trabajo digital" rápidamente y con éxito asegurado.

Podrá extenderse este fenómeno a nuestro país?. Los Army argentinos existen y en cantidad. Hasta ahora -a nivel local- no han incursionado en temas fuera de la vida cotidiana de los miembros del grupo y de su música.

Nuestros políticos están muy enfocados y ensimismados en ciertos espacios de las redes sociales, fundamentalmente en controversias polarizantes entre sus usuarios, a quienes dirigen mensajes que van perfectamente en línea con lo que los receptores desean leer.

Sin embargo, pasan por alto estos nuevos movimientos surgidos de la generación Z, que en el caso que nos ocupa, ha demostrado, además, un efecto exponencial de contagio, extendiéndose a sus grupos primarios y replicándose, por ende, en segmentos etarios diferentes.

Por las dudas, yo prestaría atención a millones de almas que se han empoderado probando ser - solo con el uso de las redes - un actor político relevante, especialmente en el mundo occidental, con un ADN transversal a diferentes generaciones, nacionalidades y etnias y que, además, votan.

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che fidanza estas boludeces se las pagas a los payasos estos o las escriben adhonorem?
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"No hay que sorprenderse de este activismo político. Las canciones de esta banda contienen mensajes positivos, en los que animan a su público a amarse a sí mismos, a respetar a los otros y a comprometerse con sus propias convicciones"

Las canciones de Diego Torres también y es un gorila biencomido de cuarta.