Augusto Costa
"Éstos niveles de inflación no son consistentes con una política de desarrollo"
En una entrevista con LPO, el ministro de Producción de Kicillof analiza el problema de la inflación y advierte: "todavía sufrimos la inercia de las devaluaciones del gobierno de Macri".

Augusto Costa habla muy rápido, pero se preocupa por meter en cada frase un concepto preciso. Es una de las referencias más importantes del gobierno al momento de hablar de precios. Durante el último mandato de Cristina Kirchner ocupó la secretaría de Comercio Interior y desde allí creó el programa Precios Cuidados.

Es una de las pocas personas que integran el círculo de confianza de Axel Kicillof. Con la llegada al gobierno de la provincia de Buenos Aires pasó a conducir el Ministerio de Producción, quizás el área que menos relevancia tuvo durante la gestión de María Eugenia Vidal, al punto de quedar acéfala durante meses. Toda una señal política.

Costa recibió a LPO en las oficinas que el Fondo de Garantías Buenos Aires (Fogaba) tiene sobre la calle Corrientes, a metros del Obelisco. 

En la entrevista analiza las causas del problema inflacionario y recuerda que Macri planteaba que era un tema que el resto de los países de la región habían solucionado y que aplicando las mismas recetas iba a solucionarlo. "Lo cierto es que nos dejó la inflación más alta en décadas", dice.

Macri planteaba que la inflación era un tema que el resto de los países de la región habían solucionado y que aplicando las mismas recetas iba a solucionarlo, pero lo cierto es que nos dejó la inflación más alta en décadas.

Costa elude las recetas simples: "Esto no se puede lograr de un día para el otro. Tenemos que tener un camino de desaceleración de los precios gradual pero consistente porque todo intento de desaceleración brusca tiene un efecto contractivo muy fuerte", afirma y reconoce que "en la medida en que no se bajen los precios el objetivo de recuperar el poder adquisitivo será difícil de alcanzar".

El gobierno planteó para este año una meta de inflación del 29% que ya quedó desbordada ¿Qué pasó?

Las metas que se fijan en el presupuesto tienen que ver con los escenarios que van a verificarse en la medida en que se desarrollen cada uno de esos ejercicios. Y este presupuesto entiendo que no contemplaba el fuerte salto del precio internacional de los alimentos que, a partir de la segunda mitad del año pasado y con mayor fuerza en el último trimestre, comenzaron a generar presiones inflacionarias en Argentina y en todo el mundo.

Esto último es importante que quede claro. Argentina, por sus particularidades, tiene tasas de inflación muy elevadas que arrastra desde hace muchos años. Pero en Estados Unidos, en Brasil, en México, en Uruguay estamos viendo las tasas de inflación más grandes de los últimos años.

Estados Unidos está con la tasa de inflación más alta desde la crisis de 2008. Esto tiene que ver con el movimiento de los precios internacionales. En Argentina se da la particularidad de que es una economía que venía muy debilitada y por lo tanto impacta más fuerte.

Lo que estamos viendo es cómo, un fenómeno internacional se manifiesta en la suba de precios y los commodities en general. Un ejemplo muy claro es que se duplicó en dólares el precio del hierro, que es el material que se utiliza para la fabricación de acero, hojalata y distintos insumos que se utilizan en todas la industrias. Y lo mismo sucede con la suba del precio del trigo, maíz y soja.

¿Y a eso se le suman otras variables?

Primero aparece una cuestión inicial, que tiene que ver con lo que pasó en términos internacionales. Pero después aparece una dinámica inflacionaria previa que hace que cualquier impulso a los precios se multiplique. Y a eso se suma el rol de los formadores de precios que tienen capacidad de defender su rentabilidad adelantándose muchas veces a las subas de sus costos para ampliar los márgenes y aumentar sus ganancias.

Es decir, se da un fenómeno combinado de características estructurales de la economía argentina: un peso muy fuerte de formadores de precios en mercados concentrados, una coyuntura previa y un fenómeno internacional. Todo eso hace que la meta que uno esperaba para este año de desinflación tenga que ser revisada porque claramente había un factor que no estaba siendo considerado y es lo que pasó en la segunda parte de 2020 en el mundo y que tiene que ver con la pandemia.

Ahora bien, el gobierno insiste con herramientas vinculadas al control de precios que fueron creadas por Usted en el último gobierno de Cristina Kirchner y que evidentemente, en el contexto actual, no alcanzan.

Precios Máximos y Precios Cuidados son algunas de las herramientas, no existe una sola herramienta que pueda resolver el problema de la inflación en Argentina, por las mismas características que tiene la inflación en este país.

Precios Máximos y Precios Cuidados son unas de las herramientas para combatir el problema de la suba de precios, porque no existe una sola herramienta que pueda resolver la inflación en Argentina, por las mismas características que tiene ese problema en este país.


Tenemos que considerar la política de administración del tipo de cambio para poder apuntar a una desinflación y creo que el gobierno está siendo consistente en eso. También es necesario una política tarifaria que no implique un aumento de los costos transversales en la economía, porque las tarifas que pagan las empresas después se trasladan al precio de los productos, con lo cual, si hay subas desproporcionadas de precios en los servicios públicos como ocurrió en el gobierno de Macri, después eso termina siendo un factor inflacionario importante.

Pero también está la cuestión con los precios internacionales. El gobierno está tomando medidas que son importantes porque es necesario ordenar un mercado clave para el poder adquisitivo, pero también para el movimiento de precios del país. También existen políticas específicas, como Precios Máximos o Precios Cuidados, que son complementos para dar señales de previsibilidad y estabilidad de precios.

Entonces, puede suceder que uno mire la evolución de los precios y piense que, a pesar de los controles, la inflación sigue siendo alta. El tema es que es muy difícil en Economía pensar qué hubiese sucedido si no estaban esos programas. Yo creo que esos programas están teniendo un impacto muy importante. Creo que es necesario mantenerlos y fortalecerlos, pero también, y esto es importante destacarlo, no es lo mismo tener una tasa de inflación de entre 20 y 25 por ciento a una de 50 que fue la que dejó el gobierno de Macri.

¿El programa Precios Cuidados les funcionó en el último gobierno de Cristina? Cuáles eran las variables inflacionarias que no estaban en ese momento que sí están ahora? Porque la formación concentrada de precios no es un problema de los últimos años.

Si. Estructuralmente los mercados argentinos tienen una forma parecida desde hace muchas décadas, y que tiene que ver con que hay pocos actores. Es decir que son pocas empresas que concentran una parte importante de las ventas en muchos mercados.

Nosotros teníamos en la segunda mitad del gobierno de Cristina un nivel más bajo de inflación. No estaba en el 54 por ciento, como cuando asumió Alberto. Pero además, teníamos un Estado que había logrado, después de las políticas neoliberales de los ‘90, recuperar la capacidad de administración de algunas políticas a través de cuadros técnicos. Ahora, después de los cuatro años de gobierno de Macri, se desguazó el Estado y se destruyeron muchos cuadros técnicos. Además, se eliminaron normativas muy importantes para poder actuar sobre los mercados. Todo eso fue lo que se empezó a recuperar a fines de 2019 y llegó la pandemia. Muchas veces no alcanza con tener un buen programa porque hace falta recuperar las capacidades.

Está claro que el esquema de Macri de impulsar un ajuste y apuntar al 'déficit cero' no tuvo buenos resultados, pero lo cierto es que venimos de varios años con un inflación alta ¿Estamos yendo hacia largos períodos con altísima inflación como en la década del 70?

No, de ninguna manera. Hoy, la inflación es un problema para la economía y las perspectivas de crecimiento. Y sobre todo para las perspectivas de mejorar la distribución del ingreso.

La inflación es un fenómeno que pega muy fuerte en sectores de ingresos fijos y en la medida en que no se baje la tasa de inflación el objetivo de recuperar el poder adquisitivo, no es que no se puede alcanzar, pero se verá dificultado de alcanzar.

La visión, tanto del gobierno provincial como nacional, es que estos niveles de inflación no son consistentes con una política de desarrollo sustentable en Argentina y por lo tanto se están llevando adelante todos los esfuerzos por desacelerearla.

Entonces, en primer lugar, para la política de ingresos del gobierno es muy importante ir bajando las tasas de inflación. En segundo lugar, aparece la necesidad de reactivar la economía lo más rápido posible y para eso necesitamos que se recupere el poder adquisitivo, porque de eso depende la demanda en el mercado interno y la capacidad de venta de los productos de nuestras empresas. Si los precios suben de una manera inconsistente con la necesidad de recuperar el poder adquisitivo entonces parte del esfuerzo de recuperación que está haciendo el Estado se verá limitado.

La visión, tanto del gobierno provincial como nacional, es que estos niveles de inflación no son consistentes con una política de desarrollo sustentable en Argentina y por lo tanto se están llevando adelante todos los esfuerzos por desacelerearla. Además, en el contexto internacional tenemos que lograr cambiar drásticamente la senda de precios porque de eso depende el cumplimiento de los objetivos generales del gobierno.

Decir que Argentina, junto a Venezuela, es el único país sin lograr resolver el problema de la inflación en la región muchas veces puede sonar como una consigna de la oposición, sin embargo es un dato objetivo.

Es así y no se puede negar un dato público. Uno observa las estadísticas y Argentina es por lejos uno de los países con más inflación en la región. Esto, insisto, tiene que ver con las características de la economía argentina, que la diferencian de otros países.

Entonces muchas veces, cuando se hacen comparaciones lo que hay que entender es que Argentina, por ciertas particularidades enfrenta el problema de la inflación de una manera distinta al resto de los países.

¿En qué sentido?

En primer lugar, el rol que tiene el dólar en la economía argentina no lo tiene en ningún otro país de la región. Cuando hay una devaluación en Chile, en Brasil o en Uruguay, la incidencia de los precios internos no es la misma que cuando tenemos una devaluación en Argentina. Y eso no es una particularidad de este gobierno o de los gobierno más recientes. Es algo que viene pasando hace décadas. Toda devaluación tiene impacto inflacionario muy fuerte y eso ocurre porque somos una economía bimonetaria. Hoy todavía estamos sufriendo las grandes devaluaciones de Macri.

¿Y entonces?

Cuando uno piensa en distintas políticas para ir atendiendo el problema de la suba de precios no puede utilizar las mismas herramientas que utilizan los otros países porque va a fracasar y esto es lo que quedó muy claro con el gobierno de Macri. Él planteaba que la inflación era un problema que el resto de los países habían solucionado y que aplicando esas recetas que usaron los países serios iba a resolver el problema. Y decía además que eso iba a ser lo más fácil de su gestión. Pero lo cierto es que nos dejó con la inflación más alta en décadas.

¿Por qué sucede eso?

Porque en Argentina no alcanza con un ajuste fiscal o con una contracción monetaria para atender el problema de la inflación si lo que se descuidan son otras variables como la administración del tipo de cambio o la administración de las tarifas, que fueron los principales impulsos inflacionarios del gobierno de Macri.

Cuando comenzamos la entrevista planteó como aceptable una inflación de entre 20 y 25 por ciento. ¿Entendí bien?

Una inflación de 25 puntos no es lo mismo que una de 50. Así como una de 25 no es lo mismo que una de 10. Tenemos que ir tendiendo a tasas de inflación alineadas con lo que se ve en el mundo.

Ahora, y esto es muy importante, eso no se puede lograr de un día para el otro. Tenemos que tener un camino de desaceleración gradual pero consistente de los precios. ¿Y por qué digo esto? Porque todo intento de desaceleración brusca de inflación tiene un efecto contractivo muy fuerte.

Tenemos que tener un camino de desaceleración gradual pero consistente de los precios. ¿Y por qué digo esto? Porque todo intento de desaceleración brusca de inflación tiene un efecto contractivo muy fuerte.

Uno tiene que equilibrar objetivos y no pensar solamente en la inflación, sino en la actividad económica, en los ingresos, en el empleo, en la reducción de la pobreza. Hay que encontrar el punto donde todos esos objetivos se van equilibrando.

¿Pero es posible pensar en un crecimiento de la economía con una inflación de un 20 o un 25%?

Bueno, en algunos períodos de la historia argentina quedó claro que con esa inflación se puede lograr un crecimiento muy alto. La economía argentina, por su trayectoria histórica, tiene particularidades y hubo momentos de lo que se denomina estanflación como en el gobierno de Macri. Esto es una inflación muy alta, con caída de la actividad económica. Y también tuvimos períodos de importante crecimiento del producto con inflación elevada. Pero también tuvimos durante la convertibilidad inflación cero, suba del producto y una recesión monstruosa sobre el final del período que venía justamente asociada al tipo de instrumento que utilizaron para atacar el problema inflacionario.

Pero quiero aclarar algo, porque no quiero que parezca que estamos diciendo que queremos una inflación del 25%. Para nada es así. Nuestra meta es una senda de precios que permita crecer mientras se desindexa la economía hasta llegar a niveles que sean acordes a lo que uno aspira en términos de lo que puede la economía argentina tolerar.

Usted lanzó en la provincia el programa ‘Comprá más Cerca' y entiendo que adhirieron en tres meses y medio solo 40 de 135 municipios. ¿Qué sucedió? ¿Existen presiones desde los grandes hipermercados sobre los intendentes?

Yo creo que hay más que nada una desidia de parte de algunos intendentes es lo que explica la falta de avance del programa en algunos municipios. Y no necesariamente hablo de la oposición porque hay municipios que no son peronistas y venimos trabajando muy bien. Hay intendentes que se preocupan con lo que les pasa a los vecinos en sus distritos. Pero hay otros que se deciden a hacer política y tratar de vetar cualquier medida que venga del gobierno provincial o nacional.

Desde donde puede construir la provincia una política industrial en el contexto actual. Hay provincias patagónicas que tienen hidrocarburos. Las provincias del norte pueden tener una esperanza con el litio. ¿Qué pasa con Buenos Aires? ¿Es una provincia agropecuaria? ¿Es industrial?

La provincia de Buenos Aires tiene una matriz productiva muy diversificada y muy heterogénea. Tenemos una fortaleza en términos de producción agropecuaria y al mismo tiempo se produce la mitad de la producción industrial del país. También tenemos recursos naturales importantes relacionados a la minería que es algo que no está difundido.

Ahora bien. La posibilidad de un desarrollo productivo depende de integrar todos estos sectores y poder desarrollar en cada una de las regiones esas actividades. Existe una realidad y es que por las particularidades del país y de la provincia, cuando la política económica del gobierno nacional no está alineada con los objetivos de la producción y del trabajo, es decir que premia la actividad especulativa o la financiera, a la provincia de Buenos Aires le pega mucho más fuerte que al resto. Y eso fue lo que pasó durante el gobierno de Macri y de Vidal.

Cuando la política económica del gobierno nacional no está alineada con los objetivos de la producción y del trabajo, a la provincia de Buenos Aires le pega mucho más fuerte que al resto de las provincias. Y eso fue lo que pasó durante el gobierno de Macri y de Vidal.

¿Qué fue lo que sucedió en el gobierno de Cambiemos?

Vidal se desentendió de su responsabilidad en términos productivos y el gobierno de Macri había establecido un esquema de política económica muy perjudicial para la producción. Entonces hubo un proceso de desindustrialización muy fuerte que no fue compensado por el crecimiento del sector primario y que determinó que cerraran 20 Pymes por día en la provincia y que se perdieran miles de puesto de trabajo que ahora se están recuperando. Lo que vemos ahora es un cambio en el esquema de la política económica porque incluso en pandemia estamos, en el sector industrial, mejor que en 2019.

Recién mencionaba la importancia del sector agropecuario, un sector con el que el gobierno mantiene roces entre otras cosas por el cierre de las exportaciones de carne. Al principio de la charla planteó que estaba de acuerdo con la medida, pero ¿no teme que se pierdan mercados? Hace pocos días la embajadora de Israel dijo que si el gobierno no levanta la medida buscarán otro país que les venda.

Hay que encontrar un esquema de exportaciones de todos los productos, pero sobre todo en el caso de los alimentos, esas exportaciones deben ser consistentes con las necesidades de nuestra población. Es fundamental promover las exportaciones, es fundamental generar dólares para la sustentabilidad de nuestra economía, pero eso se tiene que hacer de una manera armónica con la necesidad de nuestra población.

Lo que está ocurriendo en particular en el mercado de la carne es que entre 2015 y 2019 las exportaciones pasaron a representar del 7% de la producción al 30% y eso generó menor consumo interno de un alimento central de la dieta de los argentinos. Y también generó precios que no son acordes con la capacidad de pago de los argentinos.

Lo que está haciendo el gobierno nacional, algo que me perece razonable y justificado, es ordenar un mercado que estaba funcionando de manera muy irregular y esto último fue reconocido por el propio sector.

Porque todo este boom de las exportaciones viene de la mano de maniobras irregulares, de subfacturación que hace que los dólares que supuestamente van a entrar no entren porque se declaran ventas por valores menores. Además, gran parte de los cortes que se consumían en el mercado interno comenzaron a ser exportados y eso reduce la capacidad de consumo interno.

En cuanto a la posibilidad de perder mercados, sabemos que cuando se logra entrar a un mercado es importante dar previsibilidad, por eso también es una medida temporaria.

Y lo mismo puede pasar con otros productos. Recuerdo que cuando era secretario de Comercio Interior en el gobierno de Cristina sabíamos que las necesidades de consumo interno de trigo eran de 6 millones y medio de toneladas por año. Entonces, si se exporta parte de lo que necesitamos para el consumo local los precios van a subir, y eso se transmite a toda la cadena, y pega en los bolsillos de los consumidores.

El planteo era muy simple, todo lo que esté por arriba de las necesidades del consumo interno se exporta libremente. 

Hay quienes dicen que el actual modelo económico es el modelo económico de Kicillof. Que él es el verdadero ideólogo. ¿Es cierto?

(Sonríe) Axel es el gobernador de la provincia de Buenos Aires y lo que sí se puede ver claramente es su modelo de gestión. Esto es: poner al Estado provincial en un lugar que había perdido durante el gobierno de Vidal. Un Estado presente, al servicio de la gente. Con políticas públicas para acompañar, en este contexto difícil, a los sectores más vulnerables durante la pandemia.

Y en paralelo lo que hace es acompañar al gobierno nacional porque es imposible una provincia que le vaya bien si al gobierno nacional le va mal y viceversa. Muchas veces se tratan de instalar que las decisiones se toman en La Plata y que Axel es el que define los lineamientos del gobierno nacional, cuando en realidad lo que hay es una coordinación plena entre los objetivos del gobierno nacional y la provincia.

En el gobierno aparecen posturas muy distintas respecto de los subsidios energéticos. Kulfas sostiene que los subsidios generaron en el segundo mandato de Cristina un déficit tal que terminó condicionando a la macroeconomía. Guzmán dijo hace poco que los subsidios son pro-ricos. Del otro lado, el ala kirchnerista se aferra a los subsidios. Usted dijo recién que estaba de acuerdo con la política de tarifas que se viene implementando que es la del modelo kirchnerista, pero me gustaría conocer su argumentación.

Me parece que no existe en política económica una medida que permita cumplir un objetivo sin afectar otros. Cada vez que tomás una medida tenés que evaluar el objetivo que perseguís y qué ocurre con el resto de los objetivos. Y depende de dónde pongas el ojo o qué objetivo priorices, vas a estar más o menos en desacuerdo con una determinada medida. Y eso pasa con las tarifas, con el tipo de cambio, con la tasa de intereses, con la inversión publica. Pasa con todo.

Si vos ahora me preguntas qué me parecen las restricciones a la circulación y me pongo como ministro de Producción, te tengo que decir que toda medida que la impida que la industria produzca y que los comercios puedan vender está mal. Pero está claro que no me puedo poner en ese lugar. Es necesario equilibrar los objetivos sanitarios con los objetivos productivos.

¿Va a ser candidato en esta elección?

No, de ninguna manera. Estoy muy concentrado con la gestión en la provincia.

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Chimpa, el clio ni era del enano.
Circo para engañar giles
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Pibito, estos niveles los lograste vos en el 2014/2015, y tus jefes en 2020/2021
Campeones mundiales de la hipocresia y del cinismo
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Perdón pero "estos" no lleva tilde .........digo por el título.
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ya. y sin la mas minima duda. se puede afirmar de manera contundente. mamertitere fernandez. ejerce el peor gobierno de la historia. ya bastante peor que el de nacri
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Debe trabajar el pais para ganarse su pan
pues la miseria en su afan
de perseguir de mil modos
llama en la puerta de todos
y entra en la del haragan
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Ver desde el exterior la miseria pobreza postracion , hambre y desesperacion en el estado fallido de peronia. es .....tristisimo
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Soy Peronista. Kirchnerista y me ilusioné con la campaña del Clio. Amigo, el Clío suponía apertura. El Clío suponía profesionalismo y austeridad. El Clío suponía que iban a poner lo mejor en cada uno de los lugares. En TURISMO, están dando vergüenza, Axel, l@s amig@s hasta cierto punto. Ponen abogad@s que no entienden nada del sector sólo para poner amig@s de confianza. Turismo, en la provincia con más movimiento turístico del país, debería al menos retomar el rango que tuvo con Scioli. Al menos eso. Lo correcto en este contexto sería crear un MINISTERIO para acompañar la recuperación. Pero por favor. Dejá de poner amig@s. Poné alguno que conozca el sector, que conozca la provincia. Me avergüenza escuchar cada vez más en el sector: "estábamos mejor con Vidal".
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El q no corre, vuela. Y decapitan millones sin darle chance siquiera. Claro el modelo solo funciona si millones no lo entienden.
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#12 Que ganas de gritarlo! Igual nadie debería escuchar las pelotudeces que se dicen aca.
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El dolar de verdad cuesta 163, 100 mas pais mas 35%
Del v3erde a 45 pesos en las PASO a 165.
Gracias BETO